En estos días es muy común escuchar conceptos como tele salud, eSalud, telemedicina y mSalud, los cuales nacieron gracias a la influencia de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) en el campo de la salud y en los ámbitos relacionados con este. De forma que ya no es para nada extraño escuchar y hacer parte de todo lo que la tecnología tiene para ofrecer aquí.

De estos conceptos, telesalud es uno de los que más ha cobrado fuerza debido a su innovación en los servicios sanitarios, pues busca incorporar las ventajas de las TIC a la prestación de servicios de prevención, promoción y atención en salud, así que es un gran avance desde el punto de vista tecnológico, cultural y social, por la mejora de la calidad de los servicios y de la eficiencia organizacional.

Esto se explica por el acelerado desarrollo de las telecomunicaciones inalámbricas y móviles que tanto por sus características técnicas como por lo económico de la infraestructura cableada, poseen un gran potencial para este tipo de iniciativas. De la mano de esto se encuentra la masificación y adopción de los dispositivos móviles inteligentes, ideales para intercambiar información e implementar aplicaciones relacionadas con la salud.

Según 5G Américas, en Latinoamérica, el 36,8 % de los países miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) cuentan con políticas o estrategias directamente relacionadas con telesalud, que se extienden hasta políticas públicas estatales, entidades públicas autónomas, iniciativas del sector privado y compañías emergentes de enfoque segmentado.

Pero para sacarle mucho más provecho a estas tecnologías, es importante que los estados nacionales desempeñen un rol activo en la promoción de políticas públicas que fomenten la innovación en estas áreas e incentiven el desarrollo de condiciones favorables donde proliferen las redes y servicios de telecomunicaciones.